Qvinta Essençia en el XVI Festival de Música Antigua y Barroca de Puerto de la Cruz

Fecha de publicación:3 marzo, 2018
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  • Fecha de inicio: lunes 05 marzo, 2018
  • Fecha de finalización: lunes 05 marzo, 2018
  • Hora de inicio: 8:30pm
  • Localización: Museo de Arte Contemporáneo Eduardo Westerdahl (Macew), Calle las Lonjas, 1, Puerto de la Cruz

Museo de Arte Contemporáneo Eduardo Westerdahl (Macew), Calle las Lonjas, 1, Puerto de la Cruz

Evento:

QVINTA ESSENÇIA presentará el próximo 5 de marzo en el XVI Festival de Música Antigua y Barroca de Puerto de la Cruz su programa sobre el primer libro de Madrigales de Luca Marenzio. El concierto tendrá lugar en el Museo de Arte Contemporáneo Eduardo Westerdahl (MACEW), en la Casa de la Aduana, a las 20.30h.

Luca Marenzio (1554-1599) Primer libro de madrigales

Qvinta Essençia
Èlia Casanova, soprano.
Hugo Bolívar, contratenor.
Albert Riera, tenor.
Pablo Acosta, bajo. 

Imposible trazar una visión global de un género como el madrigal sin la figura capital de Luca Marenzio (1553- 1599). Otros madrigalistas, como Claudio Monteverdi, irán más allá en el realismo de los afectos, o como Gesualdo, llevarán al máximo la exasperación emotiva, pero Marenzio, por su parte, pone las bases de un clasicismo expresivo y formal en el que apenas tiene rivales. Ningún madrigalista ha explorado todas las posibilidades del género manteniéndose a la par de manera estricta dentro de un marco en donde el equilibrio y la perfección de la escritura se imponen de forma constante como valores primarios. Marenzio, por su parte, pone las bases de un clasicismo expresivo y formal en el que apenas tiene rivales. Por supuesto en sus madrigales hay alegría, dramatismo y a veces desesperación, pero en ningún momento el compositor da la sensación de llevar sus recursos al límite; cualquier elemento, cualquier texto, adquiere su formulación exacta: ni le falta ni le sobra nada. La depuración de Marenzio no comulga el absoluto con la asepsia o el academicismo.

El control y la redondez que desprenden sus madrigales fueron objeto de admiración desde muy pronto. Bien lo demuestra el éxito que acompañó la publicación en 1580 de su Primer libro de madrigales a cinco voces, a la que siguieron nueve reimpresiones en Venecia y unas cuantas más -totales y parciales- fuera de Italia. Con veintiséis años, Marenzio muestra una madurez tan solo comparable con Monteverdi. Este Primer libro es ya una obra maestra y marca un capítulo importante en el desarrollo del madrigal a finales del siglo XVI.

Primera parte:
Dissi à l’amata mia (G.B. Moscaglia)
Non vidi mai dopo notturna piogga (Francesco Petrarca)
Madonna sua mercé pur una será (Jacopa Sannazaro)
Zefiro torna, e’l bel tempo rimena/Ma per me, lasso, tornano i più gravi (Francesco Petrarca).

Segunda parte:
Chi vuol udir i miei sospiri in rime (Japoco Sannazaro)
Ahi dispietata morte, ahi crudel vita (Francesco Petrarca)
Veggo dolce mio bene (Anónimo)
Tutto ‘l dì piango e poi la notte/Lasso! che purda l’un a l’altro sole (Francesco Petrarca)                                                                                         

Tercera parte:
Hor vedi, Amor, che giovinetta donna (Francesco Petrarca)
Menando un giorno (Jacopa Sannazaro)
I lieti amanti e le fanciulle tenere (Jacopo Sannazaro)
Vedi le balli e i campi che si smaltano (Jacopo Sannazaro)
Vezzosi augelli in fra le verdi fronde (Torquato Tasso).


» Luca Marenzio. Primer libro de Madrigales.