Luca Marenzio. Primer libro de Madrigales.

Fecha de publicación:30 enero, 2018
Publicado por

Sinopsis

Imposible trazar una visión global de un género como el madrigal sin la figura capital de Luca Marenzio (1553- 1599). Otros madrigalistas, como Claudio Monteverdi, irán más allá en el realismo de los afectos, o como Gesualdo, llevarán al máximo la exasperación emotiva, pero Marenzio, por su parte, pone las bases de un clasicismo expresivo y formal en el que apenas tiene rivales. Ningún madrigalista ha explorado todas las posibilidades del género manteniéndose a la par de manera estricta dentro de un marco en donde el equilibrio y la perfección de la escritura se imponen de forma constante como valores primarios.

Marenzio, por su parte, pone las bases de un clasicismo expresivo y formal en el que apenas tiene rivales. Por supuesto en sus madrigales hay alegría, dramatismo y a veces desesperación, pero en ningún momento el compositor da la sensación de llevar sus recursos al límite; cualquier elemento, cualquier texto, adquiere su formulación exacta: ni le falta ni le sobra nada. La depuración de Marenzio no comulga el absoluto con la asepsia o el academicismo.

El control y la redondez que desprenden sus madrigales fueron objeto de admiración desde muy pronto. Bien lo demuestra el éxito que acompañó la publicación en 1580 de su Primer libro de madrigales a cinco voces, a la que siguieron nueve reimpresiones en Venecia y unas cuantas más -totales y parciales- fuera de Italia. Con veintiséis años, Marenzio muestra una madurez tan solo comparable con Monteverdi. Este Primer libro es ya una obra maestra y marca un capítulo importante en el desarrollo del madrigal a finales del siglo XVI.

Programa

Primera parte:
Dissi à l’amata mia (G.B. Moscaglia)
Non vidi mai dopo notturna piogga (Francesco Petrarca)
Madonna sua mercé pur una será (Jacopa Sannazaro)
Zefiro torna, e’l bel tempo rimena/Ma per me, lasso, tornano i più gravi (Francesco Petrarca).

Segunda parte:
Chi vuol udir i miei sospiri in rime (Japoco Sannazaro)
Ahi dispietata morte, ahi crudel vita (Francesco Petrarca)
Veggo dolce mio bene (Anónimo).

Tercera parte:
Hor vedi, Amor, che giovinetta donna (Francesco Petrarca)
I lieti amanti e le fanciulle tenere (Jacopo Sannazaro)
Vedi le balli e i campi che si smaltano (Jacopo Sannazaro)
Vezzosi augelli in fra le verdi fronde (Torquato Tasso).

Audio

Necesidades técnicas

Cuatro atriles